Las nociones de transmodernidad y pluriversalidad en la Filosofía de la Liberación y el giro decolonial.

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Dr. Maximiliano A. Garbarino (Coordinador del grupo).

Reuniones quincenales. Viernes 15hs a 16.30hs

Contacto: maxigarbarino1@gmail.com

NOMINA DE INTEGRANTES:
Prof. Emilio D. Binaghi.
Lic. Paula Giacobone. (graduada FaHCE)
Nicolás E. Saltapé (estudiante avanzado de la Lic. En Filosofía)
Gabriel Rouede (estudiante avanzado del Prof. en Filosofía)
Cynthia Sofía Guadalupe González

La idea de Filosofía Latinoamericana tiene una extensa discusión (Castro-Gómez, 1996).
Sin embargo, se perfila desde los años ‘60 la idea de que, de existir una filosofía
latinoamericana, debería partir de reconocer la posición de la región como fruto de la
violencia colonial primero, y de las consecuencias de ser una región periférica antes y
ahora. De esta posición han surgido corrientes como la de la “filosofía de la liberación”
encarnada principalmente en la obra de Enrique Dussel o, posteriormente, la perspectiva
decolonial, planteada originalmente por Aníbal Quijano (2019 [1992]).
Latinoamérica es una idea (Mignolo, 2007) de una historia compleja: una historia de
conquista, exterminio, traslaciones masivas de poblaciones, subordinación al capital
(primero de cierta parte de Europa, luego también de EE.UU.), fundación de instituciones
de matriz europea (que organizan epistemológica y materialmente de distintas maneras
diversas regiones), y una historia de emancipación “criolla” que, sin ser para nada
desdeñable, tiene como elementos un intento de parecerse a Europa o, en el mejor de los
casos, una diferenciación que, sin embargo, comparte algunos presupuestos
eurocéntricos. En definitiva, “el continente americano existe sólo como una
consecuencia de la expansión colonial europea y los relatos de esa expansión desde el
punto de vista europeo, es decir, la perspectiva de la modernidad” (Mignolo, 2007: 16).
Por supuesto que hay otras historias: la de las resistencias, la de proyectos que cuestionan
las ideas de la modernidad. Pero esos proyectos han sido truncados y, en general, son
dispersos, no unificados.
Ambas perspectivas mencionadas parten de una relectura de la modernidad donde aparece
el colonialismo y el desarrollo capitalista (en términos de sistema-mundo) como parte integral de la misma. Si bien esta re-lectura es profunda, los argumentos, las divergencias
internas y las perspectivas de investigación todavía deben ser desarrolladas. Así mismo,
la estimulante idea de pluriversidad como alternativa al concepto de universalidad, que
intenta reconocer las posiciones no modernas de enunciación y argumentación, así como
su necesidad de integración (siempre con un margen de distinción que pudiera llegar a
ser irreductible), tienen un enorme camino que recorrer.3 En paralelo, la idea de
tansmodernidad (Dussel, 2015) como la superación de la hegemonía euronorteamericana,
implica un reconocimientos de ciertos elementos culturales cuya heterogeneidad con la
hegemonía reinante pueden y deben (con una revisión y elaboración crítica) entrar en
diálogo entre sí y subsumir la dimensión emancipatoria de la modernidad. Contribuir a la
complejización de los debates sobre un relato decolonial, es decir, una mirada crítica y
novedosa sobre la modernidad, así como enriquecer y problematizar las ideas de
pluriversalidad y trasmodernidad son objetivos generales de este grupo de lectura.