Avance silencioso sobre los recursos estratégicos del Atlántico Sur
Situación de hidrocarburos
Julián Bilmes, dialogó con Juan Natalizio, Integrante del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) en el programa Malvinas Causa Central sobre el avance de los proyectos hidrocarburíferos británicos en el Atlántico Sur, la dimensión estratégica del yacimiento Sea Lion, el rol de las empresas Navitas y Rockhopper; y sobre las implicancias geopolíticas, económicas y soberanas que la explotación petrolera en Malvinas podría tener para la Argentina.
Bilmes observa una proliferación de información que da cuenta del avance del consorcio israelí-británico en connivencia con el gobierno isleño ilegítimo de ocupación: “Tenemos una articulación de intereses que está dando pasos muy firmes para, -por primera vez en la historia-, iniciar la explotación petrolera y poder, por primera vez en la historia, sacar petróleo de las aguas circundantes a las Islas Malvinas.”
Explica que los británicos “temerosos de perder su enclave colonial”, lo que hicieron fue diseñar un plan de modernización socioeconómica de las islas. Esa transición de una economía modesta y precaria, pasar de la lana a la pesca y de la pesca al petróleo convirtió a las Malvinas en un paraíso pesquero que se articula con su red de paraísos fiscales y representa el 60% del producto bruto interno de las islas.
¿Indicadores tramposos?
El investigador subraya que “indicadores como el PIB per cápita no da cuenta de cómo se distribuye esa riqueza. Históricamente, el lobby de las Falkland Island Corporation, según el nombre que tiene, ha detentado el grueso del control de las tierras, de los negocios y desde los años 70, distintos tipos de intereses económicos.” Afirma que la trama petrolera está compuesta por una empresa israelí que se llama Navitas, que cotiza en bolsa en Telaviv y en Estados Unidos; y otra de origen británico, Rockhopper. “En los últimos 15 años se ven mojones que hacen posible dar ese salto al petróleo y eso podría ser muy grave porque podría transformar a las Islas Malvinas en un polo de abastecimiento energético global”.
Una nueva geopolítica petrolera. Según Bilmes, millones de barriles podrían salir de 200 km al norte de las islas a través del proyecto Sea Lion que tiene un horizonte de producción de 35 años. Se trata de empresas mayormente occidentales, anglosajonas y en un sentido más amplio del norte global. Estas compañías que operan las licencias petroleras en torno a Malvinas son medianas o chicas. Hay australianas y en este último tiempo también israelíes. “Una noticia reciente informa sobre una fusión entre la israelita Navitas con una canadiense que se llama Ecoatlantic por un bloque próximo adyacente al proyecto Sea Lion o León Marino.”
Siguiendo a Federico Bernal, autor de referencia para Bilmes, las dos históricamente “majors” o que se les dice las grandes empresas del negocio petrolero, no se han involucrado directamente. Sobre todo Shell, con un rol importante en los estudios de prospección, de sísmica y de exploración. Sentaron las bases del potencial, la viabilidad de extracción, factibilidad técnica y comercial durante décadas con las primeras campañas de prospección y exploración: “porque esto se conoce desde los años 70s aunque recién en los años 90 se dan las licencias y las primeras campañas de exploración en sentido estricto.”
“Una de las claves importantes es aumentar los costos de ocupación”
Sanciones y multas son instrumentos importantes que para Bilmes podrían obstaculizar estas acciones; sin embargo estamos lejos de eso ya que advierte como ejemplo que Sam Moody, CEO de Rockhopper, festejó en 2024 el acuerdo Mondino-Lami. (entre la ex-canciller Diana Mondino y su par británico David Lami). Convenio que para el investigador está en línea con el Foradori–Duncan de 2016, que a la vez retoma el espíritu de Madrid de 1989-90 de Menem y Cavallo: “Todo esto pone en suspenso la discusión de soberanía en pos de presuntos negocios conjuntos”, subraya.
Sobre las empresas habilitadas para operar en nuestra plataforma continental, detalla que fue posible por el concurso público internacional ‘Costa Fuera 2018’ bajo el gobierno de Mauricio Macri, a la vez que critica fuertemente: “siendo Aranguren el histórico CEO de Shell, habilitó a una petrolera británica Tullow Oil y la noruega Equinor, históricamente Stat Oil, empresa que tenía connivencia porque su directora había sido asesora petrolera del gobierno de ocupación y les había hecho un plan petrolero.”
“Una trama compleja de intereses se articulan y vulneran nuestra posición e incluso nuestra legislación”
Así califica Bilmes el contexto en el que nos encontramos. Con Harbor Energy, una petrolera británica con licencias ilegales para nosotros en Malvinas, incluso en Sea Lion entre 2010 y 2021. Una empresa que se llamaba Premier Oil y que le vendió su participación a Navitas, fue habilitada por el gobierno nacional y también por el gobierno provincial de Tierra del Fuego entre 2024 y 2025 para ingresar al territorio continental argentino. ¿Por qué? porque había comprado todos los activos, todas las acciones de la petrolera alemana Winterschall. Así, se habilitó que ingrese en el proyecto de petróleo Costa Afuera más importante que tiene en la actualidad nuestro país como próximo proyecto, que es el proyecto Fénix en Aguas al norte de la isla grande Tierra del Fuego y también en Vaca Muerta.
“Lamentablemente lo que tenemos en la actualidad es que el brazo estatal que nuestro país tiene en el sector petrolero es YPF.” La histórica petrolera de bandera, nacionalizada en forma parcial en el año 2012 trabaja con un modelo por el cual ponen todos los cañones en los saldos exportables de Vaca Muerta. “No se concibe la energía como un vector para la industrialización y el desarrollo interno, sino solamente como exportación de commodities.” En la proyección que realizan vía el sistema de gasoductos a la región y la exportación de gas natural licuado a través de las costas de Patagónicas y en Río Negro después de haber cambiado el proyecto original que había al respecto con Petronas en Bahía Blanca. “Estamos bajo una mirada que tiene que ver con desprenderse de todos los pozos maduros de petróleo convencional que la empresa tenía en eh nuestra Patagonia.” enfatiza sobre lo que está haciendo el YPF actualmente en Chubut, en Santa Cruz y Tierra del Fuego.



