La propuesta de este programa surge por la asociación de diversos proyectos que abordan la relación entre género y política en distintos países y cuyas integrantes vienen desarrollando esfuerzos comunes para poner en discusión los resultados e interpretaciones existentes al cambiar el prisma desde el que se ha analizado tradicionalmente el tema, y también, para rediscutir los propios aportes de los estudios de género.
Estos intereses comunes surgen de comprender que la historia de la ampliación y limitación de los márgenes en la definición del sujeto político resulta ser un eje central para comprender el proceso que conduce de manera compleja a nuestro presente.
Las investigaciones tradicionales en el campo de la política naturalizaron -y naturalizan- como sujeto al varón. Los enfoques de género, con especial énfasis en una reinterpretación desde el punto de vista de las mujeres, han consignado de qué modo la construcción de la diferencia sexual habilita las inclusiones y exclusiones formales y de hecho de la política.
Las investigaciones sobre género y política han tenido, desde la investigación histórica, un interés exacerbado -aunque a veces redundante- en el sufragio femenino; y, en el caso de la sociología o la ciencia política, en el impacto de las leyes de cupos y en la conformación de elencos ministeriales así como en su proyección presidencial; mientras que finalmente, en líneas generales, ha habido menor interés en el análisis de la participación en partidos políticos y un mayor énfasis en relación con la activación en movimientos.
Nuevas líneas dentro de esos estudios de género han, por un lado, revisitado las temáticas abordadas y las han ampliado y complejizado en distintos sentidos. Uno, se ha cuestionado el énfasis en el nivel de análisis nacional y se ha avanzado en el estudio del nivel provincial y municipal, no sólo como meros ámbitos jurisdiccionales sino como regiones en disputa que redefinen sus márgenes y tienen implicancias concretas respecto de la definición de sus sujetos políticos y las prácticas específicas que realizan. En este caso, la indagación sobre el sufragio femenino en el nivel municipal -y en menor medida, provincial- evidencian los aportes de esa línea. Dos, también se ha comenzado a escrutar en sintonía con la historia de las mujeres, la representación parlamentaria en distintos niveles (senatoría y diputación en el nivel nacional y provincial y concejería municipal). Tres, las pesquisas actuales sobre el papel de las mujeres en
el ámbito ejecutivo tanto en cargos electorales (como la presidencia) y en cargos ministeriales, han motivado la indagación más profunda de las candidaturas y elencos ministeriales en relación a la inclusión de las mujeres en ellos.
Finalmente, se han comenzado a estudiar distintos aspectos de la participación política no sólo en movimientos sino en partidos políticos, de modo que se han evidenciado las lógicas de género de la organización de la vida electoral y las estrategias de movilización.
En ese conjunto, se plantean nuevos problemas y se matizan y discuten otros en los que quienes integramos este grupo hemos venido abonando desde hace años. Uno de esos aportes señala el alcance conceptual de ciertos términos que se han utilizado para la comprensión de ciertos procesos históricos, pero que terminaron -en cierto modo- unificando la interpretación de una realidad que fue mucho más compleja y matizada. En especial se han problematizado los conceptos de maternalismo político, sufragismo y feminismo. ¿Cuál fue el uso específico del maternalismo para reclamar derechos políticos? ¿Se dio del mismo modo para exigir el sufragio que la representación? ¿y en relación con la definición como feministas, cómo se analizan a quienes lucharon por los derechos políticos, pero no se definieron como feministas, sino que lo hicieron como sufragistas o desde otras identidades políticas? Otros aportes, desde la perspectiva de género, han comenzado a analizar la construcción de las masculinidades y feminidades en términos políticos, el modo en que se delinean los liderazgos y cómo utilizaron la diferencia sexual en pos de un cierto tipo de posicionamiento público. En tercer lugar, el análisis de las trayectorias y biografías ha permitido enfocar de modo más específico el modo en que las esferas de lo público y lo privado se asociaron al ejercicio de determinados derechos en función del sexo e implicaron una cierta división sexual de las prácticas políticas.
Por último, se han cuestionado tanto las periodizaciones como las interpretaciones sobre el modo y los
contextos en los que se accedió a ciertos derechos y la manera y argumentos en que se realizaron las prácticas políticas.
Por lo tanto, este Programa se despliega en cuatro grandes áreas temáticas: la participación, el sufragio, la representación y el gobierno desde una perspectiva de género. La preocupación por estos temas está también atravesada por una reflexión teórico metodológica que atiende la incidencia de las decisiones teórico-metodológicas en la construcción del problema de investigación y en sus resultados y, viceversa, entiende que las preguntas promueven la dinamización de enfoques y estrategias de investigación.
En un contexto de giro a la derecha y profunda virulencia contra los aportes de los estudios de género y feminismo, este Programa no es sólo un proyecto académico sino también, profundamente político.










