Sobre la exposición internacional de Tutankamón

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Misterios, mitos y una muestra inédita: la egiptóloga Andrea Zingarelli analizó el fenómeno del faraón niño

Buenos Aires, 19 de mayo de 2026 — La destacada egiptóloga y profesora de historia argentina, Andrea Zingarelli, pasó por el programa Otro día perdido de eltrece para conversar sobre los secretos de la civilización faraónica y adelantar el desembarco de una exposición internacional única en el país. Con más de 35 años de trayectoria en campañas arqueológicas en Luxor, la especialista derribó mitos cinematográficos y detalló el valor histórico detrás del “faraón niño”.


Tutankamón en Argentina

Durante la entrevista, Zingarelli presentó algunas réplicas oficiales y confirmó que del 4 al 28 de junio de 2026 se llevará a cabo la muestra inmersiva “Tutankamón: La Experiencia” en el espacio cultural El Cubo, en Vicente López. Es la primera vez en la historia de Argentina que se exhiben réplicas de piezas autorizadas y certificadas desde Egipto, la propuesta permitirá al público recorrer reconstrucciones de los tesoros encontrados en la cámara real sin necesidad de viajar a El Cairo.

Mitos y verdades del descubrimiento

Sobre las supuestas maldiciones de las momias y las trampas mortales populares en el cine, Zingarelli señaló: “No había trampas biológicas ni maldiciones en la tumba de Tutankamón”. Sin embargo, aclaró que la protección de estos recintos se basaba en la magia y los rituales: [1]

Comentó detalles sobre las capillas y el diseño de los féretros concéntricos que poseían textos sagrados para que el faraón se convirtiera en estrella y renaciera. A diferencia de otros monarcas cuyos sepulcros fueron saqueados en la antigüedad, el cubículo de Tutankamón quedó sellado por completo y sus más de 5.000 objetos se preservaron intactos gracias al clima extremadamente seco de la región. Zingarelli exhibió una réplica de las sandalias del faraón, las cuales contenían dibujos de sus enemigos en la suela “Al caminar, el acto de pisar implicaba una derrota mágica y política hacia ellos”, explicó.

El niño rey y la ciencia argentina en Luxor

Tutankamón asumió el trono a los 9 años y falleció tempranamente a los 19 años. Pese a su breve reinado, su figura histórica recuperó centralidad por la riqueza de su entierro y las revoluciones artísticas y religiosas de su dinastía, visibles en piezas como su trono real.

Zingarelli destacó el rol clave de los científicos locales en el exterior. Actualmente, lidera un proyecto arqueológico en Luxor a sólo 5 kilómetros de la tumba descubierta por Howard Carter en 1922. En esta locación, el equipo argentino logró hallar la entrada, el pozo funerario y miles de objetos de otra tumba, consolidando una estrecha relación de cooperación, conservación y empleo genuino con los trabajadores locales.