En diálogo con Delfina y Franco para el programa Será por las Malas de Radio Trinchera, Rocío Cecilia Ennis, licenciada y doctoranda en geografía, integrante del Centro de Investigaciones Geográficas (CIG) brindó precisiones sobre un informe del que participó titulado “La tierra rural en debate: ¿para quiénes?“, en el que analiza el impacto de la reforma en el cinturón florifrutihortícola platense, uno de los más grandes del país.
Si bien el gobierno ha dado marcha atrás con este capítulo de la ley y el informe alerta sobre el impacto de estas reformas a nivel regional platense y bonaerense: “si bien esta ley lo que buscaba era garantizar el acceso a la tierra a grandes capitales extranjeros, nosotros acá a nivel local también tenemos un problema de acceso. Según un informe municipal del año pasado el 30% de las explotaciones del partido están en manos de sus dueños; el resto son arrendatarios.”
La investigadora detalló que: “hay muchos tipos de productores… hay productores que por ahí son tercera generación de tomateros y están súper instalados y tienen otra realidad. Pero más del 80% son productores familiares y además de alquilar la tierra para trabajarla, viven ahí”. En este sentido, advierte que se debe atender a cuestiones habitacionales precarias porque no se les permite hacer modificaciones; las viviendas están hechas de los mismos materiales que los invernaderos. Describe una tendencia a producir en hectáreas más pequeñas, con mucha incertidumbre y a las dificultades para alquilar se suma la del acceso al agua y la problemática con la producción agroecológica.
“Al final, no ser dueño de la tierra implica no poder elegir cómo vivir y cómo trabajar esa tierra… no poder tomar esas decisiones” Las investigaciones observan que tal precariedad no permite elegir el modelo productivo ya que una producción agroecológica implica una transición, cambio de mentalidad y que el productor entienda su actividad de una manera distinta.
“Otra dimensión que estudio particularmente es la pérdida de alimentos en un sistema que produce, produce, produce, produce… Yo lo estudio con los alimentos, pero podés pensarlo para todo, para la ropa… lo que sea” En este sentido, Ennis alerta que no se produce en relación a la demanda sino que la verdura se vuelve una mercancía, cada metro cuadrado tiene que estar en producción. Al momento de la cosecha se quita y se tira, porque hay que poner a trabajar la tierra otra vez. En este sentido, Rocío Ennis advirtió sobre el avance urbano sobre los cinturones verdes, la vulnerabilidad de los pequeños productores hortícolas y denunció una narrativa oficial que busca “demonizar a los inmigrantes”.
El uso, la tenencia y la soberanía sobre la tierra en la provincia de Buenos Aires se encuentran en el centro de un complejo entramado que amenaza directamente el abastecimiento de alimentos. Analizó críticamente la pérdida de suelo productivo frente a la especulación inmobiliaria y el avance de capitales foráneos. Frente a la lógica que prioriza la rentabilidad financiera por encima de la producción alimentaria, preocupa el desabastecimiento: “Exactamente, porque los cinturones verdes a lo largo de todo el país vienen sufriendo década tras década el avance de otros usos del suelo”, explicó Ennis, trazando un paralelismo entre el avance del monocultivo de soja en el interior y la expansión urbana desregulada en el Gran La Plata. Como consecuencia, las tierras tradicionales de cultivo —como las linderas a la Ruta 36— se transforman en barrios residenciales, desplazando la horticultura hacia zonas marginales.
La relocalización atomiza la actividad y profundiza su informalidad. La diversidad y la dispersión territorial complican el diseño de políticas públicas eficaces, un escenario que favorece de forma directa a los grandes comercializadores de la cadena alimentaria. Los pequeños productores, bajo esquemas de agricultura familiar, asumen el eslabón más débil: presentan una extrema vulnerabilidad y por su origen migrante, muchos carecen de poder para discutir los precios de venta y quedan atados a jornadas laborales extenuantes sin días de descanso.
Extranjerización de la tierra y narrativas en disputa
A partir de los datos relevados por el Observatorio de Tierras y los mapas de extranjerización, la especialista reveló cifras preocupantes para el territorio bonaerense que desmitifican la idea de que este fenómeno ocurre únicamente de forma remota. “Se suele poner el ojo en las tierras fronterizas, en las tierras de la Patagonia donde están los recursos hídricos, tierras raras, minerales… está muy bien, pero también en provincia de Buenos Aires, Zárate y Campana tienen un gran porcentaje de su superficie en manos extranjeras (Campana más del 50%, si no me equivoco), e incluso en el Partido de La Plata casi el 10% de su superficie rural. Así que es una problemática que afecta a todo el país”, detalló la investigadora.
Ennis cuestionó los discursos que igualan la migración trabajadora con la concentración de grandes capitales. “En cuanto a la cuestión del extranjero, por supuesto nosotros queríamos dejar zanjada la posición de que no es lo mismo un productor de un país limítrofe o latinoamericano que viene a producir la tierra, a trabajar, que abastece el circuito alimentario local, que está trabajando la tierra, que tiene sus hijos acá, que los manda al colegio, con un capital extranjero de origen principalmente estadounidense, italianos y españoles que son los que más tierras tienen en nuestro país”, argumentó.
A escala local, esta problemática afecta de forma directa al Cinturón Hortícola Platense, principal abastecedor de hortalizas frescas del país, el cual sufre una constante presión por el avance urbano. En esta región periurbana, el 69% de la superficie productiva se trabaja bajo formas de tenencia no propietaria, caracterizadas por el alquiler precario que asumen las familias productoras migrantes. El estudio advierte sobre la profunda contradicción estatal de facilitar la acumulación de grandes corporaciones transnacionales mientras se desprotege y precariza a la agricultura familiar, cuyo trabajo diario garantiza la soberanía alimentaria nacional.





