La actividad fue organizada por el Programa Interinstitucional CienTIA. Abordó el control monopólico de los datos, la inteligencia artificial y el extractivismo de intangibles.
El pasado 18 de agosto de 2026 se llevó adelante la presentación de una obra que analiza el desarrollo tecnológico global. En el marco del Programa de Estudios Críticos en Ciencia, Tecnología e Inteligencia Artificial (CienTIA), en conjunto con la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y el IdIHCS, se presentó la economista e investigadora argentina Cecilia Rikap
La apertura y coordinación del encuentro estuvo a cargo de Aurelia Di Berardino, vicedecana de la FaHCE y coordinadora de CienTIA, acompañada por las palabras de bienvenida del Decano, Hernán Sorgentini.
A partir de una actualización de la teoría de la dependencia de los años 60, el libro propone que la periferia actual no es solo geográfica. Regiones como Europa occidental operan hoy como periferias digitales frente a polos dominantes (como Estados Unidos o China) debido a que sufren la apropiación sistemática de sus datos, su valor económico y la imposición externa de agendas de investigación
“El objetivo de este libro es hablar de lo mal que funciona el capitalismo, específicamente lo mal que funciona el capitalismo hoy, y hacerlo a través de la discusión sobre tecnologías digitales porque es una discusión cotidiana, urgente, que se nos impone.”
Sostiene que más allá del clásico extractivismo de recursos naturales en América Latina, el capitalismo contemporáneo despliega un “extractivismo gemelo” centrado en el conocimiento y en los datos. Pocas mega-corporaciones privadas transforman saberes colectivos en activos monopolizados, utilizando la infraestructura material de los centros de datos para consolidar su poder monetario y político.
“Usar una aplicación de forma universal no es democracia. La democracia es decidir qué aplicaciones queremos y cuáles no; democracia es decidir qué tecnología queremos que se desarrolle y cuál no.”
El análisis advierte que las empresas tecnológicas locales surgidas en las periferias (como Mercado Libre o Rappi) no alteran la estructura de dependencia y que lejos de funcionar como motores de desarrollo soberano, estas plataformas reproducen las mismas lógicas extractivas, abusivas y adictivas que sus contrapartes estadounidenses, insertándose como cómplices locales del subdesarrollo.
En este sentido, la experta advierte que La IA generativa actúa como una herramienta de cercenamiento del pensamiento crítico al erigirse de forma transversal como la única metodología válida para todas las disciplinas científicas y que este fenómeno invisibiliza que la propia formulación de las preguntas de investigación es una disputa política y contextual: “¿Qué mayor acto de cercenamiento del pensamiento crítico que imponer una única metodología ya no solo en economía, en una disciplina, sino en todas, transversal a todas?”
Para Rikap, la soberanía tecnológica no radica meramente en que los servidores residan físicamente en el territorio nacional, sino en la capacidad democrática de decidir colectivamente qué tecnologías se quieren desarrollar y cuáles deben prohibirse, promoviendo infraestructuras, nubes y centros de datos estrictamente públicos.
“La capacidad de regular, gobernar soberanamente sobre esos centros de datos es la misma que tienen nuestros gobiernos de ejercer soberanía sobre una base militar estadounidense en nuestro territorio.”
Durante su intervención, Rikap profundizó en el carácter político del conocimiento y desarmó los discursos empresariales dominantes mediante las siguientes afirmaciones textuales:






